Jueves 13
Agosto de 2020
257 Usuarios en Linea
Catamarca
Argentina
89 avisos en clasificados

Ellas y Ellos

Cinco alimentos que protegen la piel de la contaminación

14/02/2020 | 

Disminuye el tama´┐Żo del texto Disminuir Fuente   Aumenta el tama´┐Żo del texto Aumentar Fuente   Imprimir Noticia Imprimir   Enviar la noticia por e-mail Enviar   Comentar Noticia Comentar   Publicar en Facebook Publicar   Publicar en Twitter Publicar
Noticia leida 414 veces

El aire que se respira en Santiago, y en algunas ciudades de Chile y el mundo, está cada vez más sucio y, al parecer, sin soluciones a corto plazo. Por tanto, es vital adoptar medidas para que sus consecuencias sean lo menos nefastas para la salud de la piel.

La presencia de smog provoca que constantemente se esté inhalando partículas contaminadas y que éstas se almacenen en el cuerpo. Con los años los poros se tapan, la piel tiene menos vitalidad, luminosidad y elasticidad.

Del mismo modo, la contaminación del aire causa que la piel adquiera una tonalidad grisácea; favorece el envejecimiento prematuro en las zonas de la piel más expuestas, como la cara, el cuello y las manos; evita que se produzca una correcta oxigenación de las células y que disminuya la creación de colágeno. Además, puede llegar a provocar alergias y eczemas, entre otros daños.

La nutricionista Catalina Miranda, de www.AinChile.cl, recomienda los siguientes alimentos para combatir y prevenir el daño “oxidativo” celular que ocasiona la contaminación ambiental:

1.- Espirulina: La ONU declaró a esta alga unicelular como el “alimento del milenio”, ya que según sus estudios es la fuente de alimentación más completa del mundo.

Contiene clorofila, vitamina B, Omega 6, betacarotenos y minerales como calcio, hierro, magnesio, manganeso, potasio y zinc. Varios especialistas la proponen como un refuerzo importantísimo a la hora de prevenir enfermedades y aumentar las defensas.

Según la experta de de AIN Chile, se puede tomar en suplementos o agregar a un jugo o batido. “Tiene un alto poder quelante, es decir, atrapa contaminantes y desintoxica”, afirma.

2.- Cochayuyo: Es un alga con diversas propiedades nutritivas. Es alta en calcio, hierro, magnesio y manganeso; y en cuanto a proteínas, su aporte es superior por 100 gramos a los cereales tradicionales como maíz, trigo y arroz integral.

Su fibra está formada por mucilagos y ácido algínico, un compuesto que se une a los metales pesados contaminantes, sustancias radiactivas y diferentes tóxicos de nuestro organismo, formando los llamados alginatos, y facilitando su eliminación.

A juicio de la nutricionista es aconsejable usarlo en guisos, como ensalada o con legumbres. “Es rico en minerales, tiene fibra y favorece la limpieza del organismo”, asevera.

3.- Jugos verdes: Al menos consumir uno al día, preferentemente por las mañanas y se notará la diferencia. El color verde indica la presencia de clorofila, que es un pigmento purificador por excelencia.

Catalina Miranda recomienda utilizar menta, apio, perejil, albahaca, espinaca, jugo de limón y manzana verde; y mezclarlos a gusto.

4.- Antioxidantes naturales: Se recomienda consumir a diario para reparar el daño celular y evitar el daño degenerativo. Poseen efectos quimioprotectivos y terapeúticos, pues contienen una gran cantidad de polifenoles, que incrementan la muerte natural de las células cancerosas.

La nutricionista aconseja ingerir berries como arándanos, frutillas, frambuesas o moras; granadas; piña; kiwi; cítricos ricos en vitamina C; tomate; betarraga; zanahoria y jengibre.

5.- Ingerir harto líquido: La idea es promover la producción de orina y a través de ella, perder los elementos tóxicos que se inhalan.

Se aconseja tomar como mínimo dos litros o diez tazas al día, sobre todo en época de contaminación alta. Se sugiere optar por agua natural o, en su defecto, aguas de menta, té verde, cáscara de limón o agua de cáscara de piña. Fuente: radiosantiago.cl



Todos los derechos reservados a
catamarcaya.com - catamarcaya.com.ar
Contacto directo:
[email protected]
Sms directo:
383 154 377769

Diseñado por: Martin Lobato Carbel