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Ellas y Ellos

¿A dónde va la grasa que perdemos al adelgazar?

09/11/2018 | 

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Mientras que la teoría sobre cómo perder los kilos que nos sobran la conocemos más o menos casi todos -llevarla a la práctica es otra historia- , lo que rodea a esas acumulaciones de tejido adiposo en puntos conflictivos (cintura, abdomen, glúteo) está envuelto en medias verdades y falsedades. ¿Qué es? ¿Por qué se produce? Y, sobre todo, ¿en qué se transforma cuando conseguimos librarnos de ella?

¿QUÉ ES?

Antes de intentar descifrar el gran enigma de dónde va a parar cuando, por fin, nos vamos deshaciendo de ella, empecemos por recordar que tenemos dos tipos de grasa repartidas por nuestra anatomía: la esencial, necesaria para un funcionamiento fisiológico normal (alrededor de un 3% en hombres y un 12% en mujeres); y la almacenada, reserva energética que se acumula por debajo de la piel y alrededor de los órganos internos. La acumulación de ésta última depende de la herencia genética y difiere por sexos: androide -forma de manzana-, predominante en los varones y presente en la zona toracoabdominal; y ginecoide -de pera-, usual en las féminas, se concentra en los muslos y las nalgas.

Además de incomodarnos estéticamente, lo verdaderamente alarmante de la grasa almacenada es que puede perjudicar seriamente a nuestra salud. Un alto porcentaje de grasa visceral -la acumulada en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales- puede traducirse en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer.

Se produce por algo tan tonto como echar al cuerpo más gasolina de la que necesita para realizar sus actividades cotidianas. Y éste, en lugar de desechar ese combustible sobrante, lo acumula por si tuviera que tirar de ello en algún momento.

¿CÓMO LA ELIMINAMOS?

Eliminarla es dificilísimo, pero no imposible. Para intentarlo, no queda otra que invertir el proceso: gastar más de lo que comemos durante un periodo de tiempo prolongado de tiempo. Es decir, seguir una dieta adaptada a nuestras circunstancias y hacer más ejercicio (¡la tonificación es esencial). Sólo de esta manera lograremos que nuestro organismo tire de las reservas para obtener la energía que necesita sin debilitar el tejido muscular.

Llegados a este momento, ¿en qué se convierte la grasa? ¿Cómo abandona nuestro cuerpo? A esta pregunta es, precisamente, a la que respondieron Ruben Meerman y Andrew Brown, investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), en su estudio 'When somebody loses weight, where does the fat go?'. Pero, antes de dar con la solución al enigma, sondearon a médicos de familia, nutricionistas y entrenadores personales para comprobar qué sabían sobre el asunto. Paradójicamente, la mayoría contestó que la grasa se convertía en energía/calor, músculo, sudor u orina. Sólo unos pocos dieron con la opción correcta: en dióxido de carbono y agua. El primero se exhala y la segunda pasa al sistema circulatorio y se expulsa al orinar o sudar.

Según esto, cuando alguien pierde 10 kilos de grasa (trigliceridos), 8.4 kg son exhalados en forma de CO., y el 1,6 restante se esfuma a través de la orina. ¿Increíble, no?

"La grasa -compuesta fundamentalmente por ácidos grasos y triglicéridos- se metaboliza en el hígado dando lugar a cuerpos cetónicos que se expulsan por respiración y orina, fundamentalmente", explica el endocrino Carlos Rodríguez Jiménez. Por eso, cuando se está perdiendo peso suele tenerse "un aliento fuerte, como cuando los niños están con acetona".

La expresión "estoy en cetosis" viene cuando, debido a regímenes hiperproteícos, "se lleva al hígado a una sobrecarga ya que se ve obligado a trabajar casi en vacío sin la presencia de los hidratos de carbono, fuego en el que se quema la grasa corporal". Por eso, añade el doctor Rodríguez Jiménez, "es conveniente tomar algo de hidratos (procedentes de frutas y verduras) para para que las mitocondrias -fábricas de energía de la célula- puedan producir ese fuego". Eso sí, debemos de tener cuidado de no pasarnos en las dosis porque es como "si metes demasiada leña en una chimenea".

Fuente: @gemagmarcos



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