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Ellas y Ellos

Decime qué te duele y te diré qué te está pasando

09/08/2018 | 

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Muchas de las tensiones musculares tienen un origen emocional. El circuito se da así: tenés una emoción fuerte, por ejemplo, miedo. Te ponés tensa. Liberás adrenalina y noradrenalina - que a su vez liberan cortisol, la hormona del estrés- preparando a tu cuerpo para luchar o huir. Hay una contracción muscular sostenida. Al disminuir el movimiento del músculo, disminuye la circulación sanguínea dentro de él y se acumulan toxinas. Empezás a tener dolor, lo que aumenta aun más el tono muscular, retroalimentando el círculo vicioso. El estrés y la angustia, que son estados anímicos que perduran, vuelven esta tensión permanente. A veces ni a la noche baja el tono. En un momento tenés la espalda dura y no sabés por qué.
 
El cuerpo emocional, el energético y el físico están íntimamente unidos. Por esto, podemos establecer una relación entre las diferentes tensiones, las emociones asociadas y los chakras. El vocablo sánscrito chakra se traduce como "rueda" o "disco". En el yoga, la meditación y el Ayurveda, hace referencia a las ruedas de energía en todo tu cuerpo. Hay chakras materiales (1, 2, 3,y 4) y del espíritu (5, 6, y 7). Salvo el primero y el último, todos son anteriores y posteriores, por lo tanto una tensión en la espalda, probablemente tenga su correlato en el estómago; y una tensión en el cuello, seguramente se conecte con alguna afección en la garganta.
 
El chakra 1 (rojo), llamado chakra raíz o Muladhara, se ubica en la región del coxis. Tiene que ver con lo material, la supervivencia. Si hay un desequilibrio ahí, podés sentir trastornos de ansiedad, miedos infundados o pesadillas.
 
El chakra 2 (naranja), Svadhisthana ("la propia morada"), en la región del sacro, está relacionado con el sexo y la conservación de la especie. Hay un musculito que se llama piramidal que a veces se tensiona. Ahí es cuando viene la ciatalgia, una inflamación del nervio ciático. Es probable que haya represiones sexuales, emociones retenidas respecto de la autoestima y la aceptación. Es decir, la culpa y la vergüenza.
 
El chakra 3, (amarillo) manipura ("gema brillante"), está en la región lumbar. Es una fuente de fuerza personal que regula tu energía guerrera y tu poder de transformación. También controla el metabolismo y la digestión. Está relacionado con el elemento fuego, el mismo que a nivel mental nos ayuda a digerir las emociones. Dolores en el lumbago, o problemas estomacales hablan de un problema para procesar situaciones.
 
El chakra 4 (verde), Anahata, en la región dorsal, afecta el centro de los homóplatos, y el corazón. En general se relaciona con problemas afectivos. La angustia, la tristeza, se sienten en el pecho. Para no sentir esa emoción, nos vamos acorazando. Nos encorvamos más, entonces cargamos la parte alta de la espalda -hombros incluidos- y empezamos a respirar más corto. Entra menos aire (prana, energía vital) porque nuestra caja torácica está doblada y el diafragma no tiene tanto espacio para trabajar. Como resultado, nos sentimos más cansadas, con menos energía.
 
El chakra 5 (celeste), Vishuddha, en la región cervical, afecta a la garganta y a la espina dorsal alta (zona de cuello y cervicales). La columna vertebral sostiene el cuerpo, es el eje de la vida. Por ella pasa la médula. Cargarse la mochila de las exigencias significa cargar este eje vital. Pero además es el chakra de la expresión, por lo tanto al bloquearlo quedan guardadas allí las cosas que no decimos.
 
El chakra 6 (azul), Ajna, se encuentra entre las cejas. También se conoce como el chakra del "tercer ojo": es el centro de la intuición. Cuando está bloqueado tenemos trastornos psíquicas, problemas del sueño, alucinaciones y confusión.
 
El chakra 7 (violeta), Sahaswara, está situado en la coronilla y representa el poder de lo infinito. Se bloquea con el apego a todo lo que pertenece a este mundo de la forma, trayendo trastornos musculares, de la piel hipersensibilidad a la luz y fatiga crónica.
 
¿Cómo liberar las emociones?
 
Reiki: no tiene ningún defecto y solo te trae luz, amor y tranquilidad.
 
Cristales curativos: ámbar para tensiones en la espalda alta y cuello, ágata para lumbago y estómago, cuarzo rosa para pecho y hombros, amatista para la angustia, fluorita para la migraña, lapislázuli para el tercer ojo, etc. Podés ponerlos sobre la zona dolorida o tensa, incluso pegados con cinta.
 
 Yoga: esta práctica sana, alinea y alimenta nuestro cuerpo energético.
 
Meditación: método infalible para conectar con nuestro dolor y su origen.
 
Llanto: no te la aguantes. El Ayurveda dice que las tristezas y los apegos se vinculan al agua, y para eso hay que sacarla.
 
Transpiración: lo mismo: una forma de sacar agua del cuerpo.
 
Expresión: hablá, escribí, cantá. Sobre todo cuando está bloqueado el quinto chakra.
 
Respiración: es LA herramienta. Gratis y disponible siempre. Enderezate, visualizá esa energía vital llegando a todos los rincones de tu cuerpo.
 
Fuente: www.lanacion.com.ar



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