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Catamarca

¿A que nos parecemos más, a un ser humano o a un pitbull?

11/10/2017 | 

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Aún está latente en toda la población de Catamarca el terrible hecho que sin duda nos conmovió a todos y nos hizo preguntarnos, cómo el ser humano puede llegar a tal extremo de violencia, nada más que llevado por sus sentimientos, sin duda  obsesivos y por su desmedido afán de posesividad y celos.

“Él lo decía siempre, que si no era de él no iba a ser de nadie”…expresaba la madre de Julieta Celina Herrera,  y refiriéndose a la pareja de su hija, Hugo Castaño, quien enterado de una supuesta infidelidad, le quitó la vida, con su propias manos, ahorcándola y prácticamente desnucándola, por la tremenda violencia que ejerció sobre su cuello…

Castaño cumplió con su amenaza. Julieta, finalmente  no fue de nadie…

¿Que habrá pasado por la cabeza del femicida, que ni siquiera tomó en consideración que el hijo de ambos de 13 años estaba presenciando todo y que quiso intervenir para ayudar a su madre?

Una ceguera total…, nulo razonamiento…, solamente el impulso de dañar de la peor manera a la otra persona, teniendo tal vez como único pensamiento en su mente, que de esa manera iba a destilar su odio y su sed de venganza, sin medir un instante los muchos años de cárcel que seguramente iba a tener que soportar.  ¿Cómo es posible que el ser humano llegue a tanto?

Decía la madre de Julieta, o sea, la suegra de Castaño, que él, para ella, era como un hijo, que sus otras hijas lo “adoraban”, salvo una que lo criticó duramente por las actitudes que tenía con Julieta.

Compartamos primero que decía Rosa Ontivero, la madre de la joven asesinada:

 “Era muy celoso, la perseguía a todos lados. Yo me enteré hoy, que cuando él sabía que no había nadie en la casa de nosotros, la sabía golpear. Yo no lo sabía, me enteré ahora”

Y nos preguntamos: quien sabía lo que pasaba no hacía nada, no denunciaba nada, no pensaba que algo peor podía ocurrir?.

Luego comentó la madre: Estuve hasta las doce de la noche y ella me dijo que se tenía que acostar, porque trabajaba igual que yo. Fue lo último que supe de ella”

La mujer también comentó que “no había nadie en la casa”, al momento del trágico episodio. “Mi esposo la encontró”.

“Él lo decía siempre, que si no era de él no iba a ser de nadie. Yo a ella se lo dije, pero Julieta decía que no podía ser, que no iba a ser capaz”, añadió Rosa.

Y luego agregó: “Quiero justicia, que esto no quede impune. Espero que él la pague, porque yo le brindé todo, era como un hijo para mí, porque no fue tan sólo mi yerno, lo traté como un hijo, mis hijas lo adoraban, y mire como nos pagó”...

 

Ahora veamos que dijo una de las hermanas de Julieta.

Milagros Herrera expresó: “Ella no podía salir a comprar verduras porque ya le pegaba”…

“El asesino era una persona enferma de celos, la celaba todo el tiempo con todo y con todos”.

También comentó  que ellas no podían intervenir, ya que la víctima no denunciaba por temor a que la golpeara.

“Ese asesino (por Castaño) la tenía atormentada, ella no hacía nada, la maltrataba todo el tiempo, incluso para evitar que nos contara cada vez que la golpeaba, se iba de su casa y la encerraba con candado en la pieza, queremos que pague por lo que hizo”.

 

“Temor a que la golpeara nuevamente si lo denunciaba” creemos que es uno de los errores que a veces cometen las mujeres en casos de este tipo. Callarse, no decir nada. Hay que denunciar los hechos de violencia, y pedir protección, y su bien tampoco eso a veces resulta y la ceguera de un femicida puede ser más fuerte, algo hay que hacer.

 

Finalmente la mató. Logró su enfermizo objetivo, separarla del mundo, pero sin darse cuenta, en su ceguera, que también la separó para siempre de sí mismo.

Qué pasará por la cabeza de Castaño cuando esté en la cárcel, que futuro se procurará algún día que recupere la libertad. Que será de ese “ser humano”… Podrá mirar hacia adelante, o siempre lo hará hacia atrás, presa del tormento que el mismo se creó. Realmente sentirá culpa?

Qué pasará con los tres hijos de la joven asesinada que también son los del femicida. Cómo mirarán también ellos su futuro. ¿Por qué tanta tragedia?. Algún  día vamos a comprender a los seres humanos, entre los cuales, por supuesto nos incluimos, con todas nuestras contradicciones.

Algún día nos pareceremos más al supuesto ser humano con virtudes?, o nos pareceremos más al Pitbull o al dogo, que a veces matan a su propio dueño…  

Algún día podremos desarrollar un espíritu superior, con o sin las religiones, que nos permita vivir en paz y en armonía unos con otros, o el egoísmo nos seguirá comiendo las entrañas?...



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